Al amar demasiado pierdes tanta fuerza que tu corazón se debilita y por extraño e ingenuo que parezca jamás sentirás que lata con mayor deseo, ese diminuto momento en que desapareces en la nada, es mi reloj de tiempo temporal. Conoces a quien amarás y defenderás por encima de tu propia ambición convirtiéndote en desdichado, pero esa desdicha te hace sentir fuerte por más que tiemblen tus piernas y tambalees al ritmo de esos latidos que atraviesan tu pecho y expulsas en cada suspiro que te hace tan callado e inquieto, aunque no mueves ni una sola parte de tu cuerpo por miedo a tu desconocida reacción. Y empiezas a escuchar música donde no la hay, te ves bailando acompañado cuando estas plenamente solo, sonríes sin motivo alguno haciéndote la misma pregunta, ¿ qué hago ?. Ahora desaparecen tus pesadillas y enfureces porque has perdido el sueño, no tienes hambre o sed, te asustas fácilmente ya que no estás en tierra o en algún sitio conocido por mapas o fronteras. No reconoces tu vía láctea, las estrellas ya no son simplemente brillantes o iguales como creías que eran, tu sistema solar sientes como se independiza y se desprende de todo conocimiento, ya no eres inteligente y niegas sabiduría, te sientes profundamente perdido al no comprender tu estado y acabas de darte cuenta, has ganado la fe que con el tiempo destruiste y pierdes la valentía que con tanto orgullo presumías poseer. Y te sientes drogado aunque nunca hayas conocido tal sustancia, sabes que estas encima de un gorrión que por naturaleza es mucho menos grande que tú, y no depende de ti si caes y mueres o increíblemente te mantiene y sobrevives. Y eres borracho y no bebes, y eres ciego poseyendo la vista, y eres sordo y mudo, eres de todo sin haber perdido algo más que no sea tu propia pertenencia. El músico canta tu canción, el piano toca la melodía que has pensado, la bailarina danza al compás que das con cada expresión de tu rostro, y tus lágrimas caen y no estas triste, y tus pupilas leen tus versos y no escribes, y llegas al cielo y entre nubes se abre una puerta, ves tu obra sin ser creador, y ves el amanecer con los rayos del sol penetrando tu piel, y te quedas en paz sentado en el frágil suelo compuesto de aire y agua, y escuchas que te llaman y no contestas, ¿ qué haces, a quien esperas ?, y ahí permaneces por días, por meses, por años. Lo sigues queriendo, lo sigues deseando, lo extrañas y anhelas, y lo amas, y lo piensas y esperas, y tu amor no muere, y tus ojos no se cierran, y tu agonía se aburre y se marcha, y te continúan llamando y no contestas, tu solo esperas, esperas y esperas.
Y en la puerta de mi paraíso espero pacientemente a quien le dije te amo…
Y entre tanta calma y plenitud en esta soledad comprendo que te amo mucho más de lo que digo…..Yasmany Machado.
estas escapaoo mi hermanooo Irving!!!
ResponderEliminaracere, normal, te pones de pinga. con poetas como tu para q pinga necesitamos filosofos . un abrazo cosolte.
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