Mostrando entradas con la etiqueta la dueña de mi alma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la dueña de mi alma. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de marzo de 2010

La Dueña De Mi Alma

Cariño, una vez más te pido que seques tus lágrimas, debes ser tan fuerte como yo y enfrentar esta ocasión con decisión. Me imagino que en este preciso momento estarás recordando el primer beso, la primera caricia, nuestra primera unión como hombre y mujer. Entiendo que estés desesperada, que no sepas que decirme, que no quieras despedirte, que continúes callada con muchas dudas rondando tus pensamientos a causa de tal situación, pero como antes, te pido y casi exijo, que dejes de llorar. Piensa en que sigo siendo el mismo de antes, te sigo queriendo, te deseo, te anhelo y te extraño, sigues siendo muy importante para mí, yo también recuerdo todas las noches, los abrazos, las mentiras y verdades, sigo recordando cada día que estuve a tu lado, pero no digo estas cosas para angustiar tu tristeza, lo hago para que notes que hay sentimientos, que hay mucho más de lo que puedo expresar, debes escucharme, te ruego por favor, detente, deja de llorar. Comprendo que esto jamás será un sueño, permanecerá por toda la eternidad como una amarga pesadilla, comprendo tu dolor, tu desganado sufrir, pero debes aceptarlo, tu vida sigue, continuas respirando, tu corazón aun palpita fuertemente a pesar de la invisibilidad de tus ojos, no te dejes vencer, continua cada segundo como si estuviera entre tus brazos, no temas amor, todo puede acabar, pero siempre te quedaran las memorias, siempre estaré ahí, dichas memorias nunca te abandonaran. Ahora debo marcharme, no puedo quedarme por más tiempo, se que imaginarás que me esperan, que estaré en un mejor lugar cuando al dormir me busques entre sabanas y no me encuentres, no quiero mentirte, tal vez sea verdad todo lo que imagines, pero tú siempre serás mi dueña, la dueña de mi alma, esa que me enseñó el significado de amar, ese significado que nunca necesité extrañar porque estabas conmigo, piensa en cada momento de felicidad alejando los indeseados, y por favor, atiéndeme, trata de escucharme, limpia tu hermoso rostro y sonríe, esa es la expresión que quiero llevarme de ti, bríndame tu sonrisa, y te pido otra vez, que dejes de llorar. Cariño, lo siento, ya me voy, levanta tus lastimadas rodillas del suelo y deja mi cuerpo sin vida, no te pido que me sueñes porque sé que no me olvidarás, mantente tranquila, guarda esas lágrimas para cuando nazca nuestro niño, háblale de mi, cuéntale como lo amaba y añoraba, dile la verdad de lo ocurrido, no le ocultes nada, confió en que será un buen hombre, y tú, tú que eres mi amanecer, al llegar a casa duerme bien, se que ya es difícil, pero no te asustes, yo seguiré cuidándote, y aunque mis palabras no sean atendidas te digo que eres grandiosa, valiente, que te amo y eres la mujer que siempre soñé, y aunque mis palabras no sean atendidas, ahora regálame una sonrisa, y por favor, detente, no llores mas.